Entre el 30 de agosto de 2026 y el 8 de septiembre de 2027, el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, en pleno corazón de las Villuercas (Cáceres), vivirá uno de los acontecimientos religiosos más esperados de la Iglesia española: un nuevo Año Santo Guadalupense.
Durante estos más de doce meses, la Puerta Santa de la Basílica permanecerá abierta para acoger a los miles de peregrinos, caminantes y visitantes que se acerquen hasta el santuario mariano más antiguo y venerado de Extremadura, bajo el lema «Tu Madre te busca», tomado del Evangelio de San Mateo.
El Año Santo Guadalupense es una celebración singular, que con carácter ordinario se convoca cuando el 6 de septiembre, fecha de la solemnidad litúrgica de Nuestra Señora de Guadalupe, coincide en domingo. Debido al ritmo de los años bisiestos y a que la semana tiene siete días, esta coincidencia sigue una cadencia irregular —de 6, 5, 6 y 11 años— que hace que, a lo largo de cada siglo, se puedan celebrar catorce jubileos guadalupenses.
La devoción a esta advocación mariana se remonta a finales del siglo XIII, cuando, según la tradición, la Virgen se apareció a un pastor en este rincón extremeño. Su ermita se convirtió en el primer Santuario Nacional de España en 1340, y desde 1335 son numerosos los documentos pontificios que han ido concediendo gracias, indulgencias y privilegios a quienes visitan este lugar, equiparándolo históricamente con los grandes centros de peregrinación cristiana: Roma, Jerusalén y Santiago de Compostela.

